Thursday, October 11, 2007

Chávez, el Rey Juan Carlos y el Príncipe Harry

Últimamente ando en mi cruzada particular contra el fundamentalismo musulmań y a la defensa de los valores de occidente. Defiendo el derecho de criticar cualquier libro, por sagrado que sea, a cualquier institución y a cualquier personaje público, especialmente a los monarcas, que si tienen la vida paga ya es bastante para que encima sean inmunes a las críticas. Y con esto me refiero tanto a los monarcas oficiales como a los de facto, tiranuelos de república bananera (Y a veces pretroleras) con egos tan frágiles que no toleran la menor disensión.

Hay algo que me sorprende de los totalitarios, tanto religiosos como políticos. Si su Dios es omnipotente, ha creado el mundo, la gente y todo cuanto existe en el universo, ¿No tiene Él mismo poder para hacerle la vida miserable al blasfemo, mandarlo al infierno, o lo que sea? ¿Acaso necesita que un imbécil semianalfabeto ponga una bomba en una clínica de abortos o queme banderas del país donde vive el blasfemo, todo ello en Su sagrado nombre?. En el otro caso, parece inverosímil que Procesos e Ideologías tan poderosos y apabullantes no puedan soportar meras quejas y reproches, que necesiten imperiosamente silenciar a todo aquel que disiente, marginarlo, e incluso, a aquel que sólo dude. Me viene a la mente
el crimental que ya imaginaba Orwell y el concepto de "pureza revolucionaria" tan caro a ciertos leninistas. O, si el Rey de España es alguien tan maravilloso, de talante y buen rollo, qué tiene de malo una viñeta contra su hjio? Si son personajes tan queridos por el Pueblo español, tan venerados, adorados y dignos de aparecer en las páginas del Hola, ¿Para qué necesitan leyes especiales de protección que no se aplican al resto de los mortales? Porque, por más transhumanista que sea yo, hasta el momento de la muerte no se escapa nadie, que se sepa.

Acá acaban de prohibir que Alejandro Sanz de un concierto en el Poliedro de Caracas, uno de los sitios techados más grandes de la capital, donde se realizan todo tipo de eventos, por motivos políticos. El profundo argumento del Ministro de Educación Superior
fue, en sus palabras textuales: "Ese espectáculo de Alejandro Sanz no va (...) porque no". Así, conciliador y académico, como debe ser un ministro de educación superior. Resulta que lo prohiben, por unas declaraciones del cantante en 2004. Agrega el minsitro: "Los habitantes de este país que respondan: si algún artista viene a Venezuela a despotricar del presidente Chávez, del proyecto bolivariano, si ellos estuvieran en la posición de prestarle el Poliedro para que lo haga, si ellos se lo prestarían o no", para acto seguido cancelar la presentación en tal recinto. Esto del poder popular tiene una lógica extraña, pues si el poder viene del Pueblo, ¿Qué carajo hace este tipo prohibiendo nada? Si el pueblo cree que los artistas que despotrican de Chávez no merecen venir ni ser escuchados, pues que el Pueblo no vaya a tal concierto. Anuncie un boicot y denuncie la actitud negativa de Sanz, pero no coarte la libertad de elección ni abuse de su poder. Bueno, la Unión Soviética se llamaba así por los soviets, organismos que expresaban la voluntad popular y la opinión de los obreros, y ya sabemos la gran preponderancia que tuvieron los mismos en comparación con el politburó, la KGB y el Padrecito de los Pueblos, puesto que 10 millones de personas fueron alegremente, en medio de risas y alegría al Gulag.



Cambiando de sujeto, pero no de tema, un juez español ordenó el secuestro y enjuiciamiento de una revista humorística de acuerdo a la ley española, en el artículo 490 de su código penal, que reza:
El que calumniare o injuriare al rey, a sus ascendientes o descendientes,la reina consorte, al regente o a algun miembro de la regencia, o al principe heredero de la Corona, en el ejercicio de sus funciones o con motivo u ocasion de estas, será castigado con la pena de prision de 6 meses a 2 años. Si la calumnia o injuria fueran graves, y con la multa de 6 a 12 meses si no lo son.
Pues deberían encerrar al juez, porque si no fuese por su metedura de pata y su visión rancia y totalitaria millones de personas alrededor del mundo no habríamos visto las caricaturas. Y luego nos quejamos de los musulmanes que queman banderas de Dinamarca y los tailandeses que encierran a gente por blasfemar del Rey. Individuos como este juez y leyes como esa deben ser combatidos por todos aquellos preocupados por la merma de libertades en este Occidente imperfecto, por todos aquellos que aberramos el totalitarismo y que creemos en la libre discusión de las ideas y las instituciones. Occidente no debe convertirse en un ente hipócrita que censura mientras aferra la libertad de expresión como arma dialéctica contra otras culturas y hace aspavientos ante violaciones de los DDHH mientras en su suelo se tortura, Odccidente no debe seguir el triste ejemplo de los EEUU. Hemos de defender ferreamente este cuerpo de valores e ideas que ha permitido el florecimiento de una sociedad donde si bien cosas como esta suceden, son la excepción y no la regla y donde podemos despotricar (así no le guste al ministro) contra la Autoridad, sin temor a pagar por ello.

Para muestra un botón de la pérfida Albión. Una estatua de Bronce que muestra el destino del Príncipe Harry de haber ido a Irak:



Inimaginable pensar lo que habría pasado si los equivalentes locales de la estatua hubiesen sido realizados en España o en Venezuela. Y es que estos dos países con una cultura común demuestran que el totalitarismo y la censura son a veces independientes de la economía.

3 comments:

francissco said...

Joder, como me encantan estos desahogos tuyos, no había descubierto este blog todavía.
Mencionas problemas de Venezuela como los que nos cuentan, ahora, unos familiares que nos acogieron a mi mujer y a mí en el viaje que hicimos a Caracas, hace ya unos años, aún no estaba Chavez. Nos llevaron a los Andes, Canaima, etc.

El es primo de mi mujer y catedrático de Geografía en la Universidad de Caracas y Chavez le quitó la paga, por firmar no se qué manifiesto. Están queriendo venirse para acá, pero se les parte el corazón, ay, Dios.

Un saludo.

Guido said...

Gracias, Egan.

Y la situación de tu pariente se ha repetido unos cuantos miles de veces. En verdad hay apartheid político y pelotacracia en este país.

Y a mí no se me parte el corazón de irme, se me parte el corazón por el futuro de quienes dejo atrás. Pero no puedo hacer nada más que exhortalos a partir si es posible.

Anonymous said...

¿Es mi turno de hablar...?
Esperaba inpacientemente...
Preparando lo que decir...
Y comienzo mi intervención.
Pero no, otro contertulio se ha empeñado en usar mi tiempo para comentar algo que no es lo sobre lo que es mi intención hablar libremente.
Porque es mi turno ¿no?...
y yo respeté el de todos pacientemente... el de los que hablaron antes de mi sin interrumpirles... por las mismas básicas reglas de educación cuando todos aceptamos hablar por turnos para conseguir entendernos
Y ahora, es otro el que habla y no yo... (porque es mi turno de hablar ¿no? y dispongo del tiempo que en rigor se me concede ahora; y no antes ni después para respetar a los otros)
¿Pero es que nadie se da cuenta de que alguien me está interrumpiendo... ¿para descalificar qué?... ¿a otra persona? ¿que además no está aquí? ¿que ni se puede defender?
¿Porqué están ocupando mi tiempo por favor?
Pienso yo...
Me está descentrando de lo que tenía que decir... paciencia...
¿Porque me interrumpe...? o mejor, ¿Porque nadie se dá cuenta de ello?
¿Es que no dispone cada uno de un turno para hablar de lo que precise?
¿Porqué no se calla?
y respeta mi turno de una vez...
Alejandro Sanz excelente
Tu Blog (o tus ideas) un 10
Tu respeto hacia las personas tambien.
Bravo por tu coherencia Guido.