Wednesday, October 10, 2007

Crónicas Imperiales I: Un país un poco nervioso

Now everybody do the propaganda
And sing along in the age of paranoia
Welcome to a new kind of tension
All across the alien nation
Everything isn’t meant to be OK

Ahora todo el mundo haga la propaganda
Y cantemos juntos en la era de la paranoia
Bienvenido a un nuevo tipo de tensión
A través de toda la alien nación
No todo debería estar bien

Green Day, American Idiot


Estando en Chicago pude asistir a Transvision 2007, la conferencia mundial transhumanista. Este año, a diferencia de los años anteriores, la organización de dicha conferencia no ha recaído sobre los hombros del capítulo local de la WTA, la Asociación Mundial Transhumanista, sino que una compañía de relaciones públicas ha organizado la conferencia de pies a cabeza con el fin de maximizar su proyección pública y su impacto a nivel social. Esta introducción es necesaria con el fin de explicar los sucesos que ocurrieron posteriormente. Este post no será una reseña de Transvision 2007. Dicha reseña puede o no ser escrita en un futuro más o menos cercano, dependiendo del tiempo disponible.


Otro inciso: En EEUU la palabra libertarian se usa para definir a los fervientes devotos de Santo Mercado como Solución y Panacea Absoluta a todo mal que nos acongoja. Si algo parece estar mal bajo Santo Mercado, el problema no es que el Mercado no funcione, el problema es que aún existen demasiadas regulaciones económicas. Lástima para sus tesis que Escandinavia exista y tenga mejores indicadores sanitarios y de pobreza que EEUU. En otra Crónica Imperial tocaremos el escandaloso tema de la salud y los devotos de San Mercado. Volviendo a la palabrita de marras, su significado viene estando en las antípodas del significado de la palabra “libertario” en español y vendría siendo más cercano (aunque no igual) a la acepción de “liberal” en España, mientras que “liberal” en inglés se refiere a un individuo con tendencias de izquierda y es considerado despectivo en algunos círculos (es increíble la capacidad que tienen ciertos sectores de satanizar todo lo que huela a izquierdas, como los términos “ambientalista” y “feminista”), siendo su uso similar a “progre” en España o “ñángara” en Venezuela, también se emplea sin tintes despectivos, pero el uso de dicha palabra es complejo y depende del entorno.


Saliendo ya de las tediosas pero necesarias introducciones voy al meollo del asunto. Siendo una conferencia Transhumanista (H+), los asistentes no eran precisamente el epítome de la normalidad ni estaban ubicados en el medio de una curva de campana. Respecto al aspecto físico, la gran mayoría no resaltaba especialmente (aunque los que lo hacían, vaya que resaltaban), sin embargo, bastaba escuchar un par de frases de las conversaciones para gravitar interesado hacia la misma o poner cara de desconcierto y seguir de largo. Sin embargo, uno de los asistentes en particular suscitó el interés de muchos de los presentes debido a su actitud extraña. Imagine el lector el cuadro de un grupo de individuos (algunos con el pelo de color verde) hablando sobre la paradoja de Fermi, agujeros negros, ingeniería genética, terraformación e inteligencia artificial, de repente coincidir unánimemente en que el asistente en particular era “muy raro”. Canijo, huraño, caminando de un lado a otro con una pose muy similar a la de Gollum, el individuo en cuestión aparentemente era seguidor de Santa Ayn Rand, patrona del “Objetivismo”, icono de los libertarians, furibunda anticomunista y autora de por lo menos una novela maniquea, desagradable e imbécil de CF cuyo título no puedo recordar ahora mismo. Sentado siempre en solitario, con una actitud entre borde y tímida en extremo, era de los primeros en tomar el micrófono en las sesiones de preguntas y respuestas para efectuar preguntas groseramente absurdas, tales como “¿Qué va a evitar que usted me mate a mí cuando se convierta en transhumano?” con una actitud desafiante y un brillo especial detrás de las gafas. Este joven, no mayor de 25 años, no habría suscitado otro comentario aquí en Venezuela que “pobre loco”, comentario que en efecto surgió entre las personas que estaban a mi alrededor. Gollum, sin embargo, tenía preparada una sorpresa para el orador de cierre, el renombrado Ray Kurzweil, futurista y autor del libro “La singularidad está cerca”, ya que al terminar su presentación Gollum tomó el micrófono y gritó “Ray Kurzweil, transhumaniza esto”, al tiempo que hacía un gesto obsceno universalmente conocido con el dedo medio, para luego salir corriendo del auditorio. Detrás suyo salieron las mujeres de relaciones públicas con expresiones ceñudas. Decidí ir tras de ellos y salí del auditorio. Fuera, encuentro a Gollum rodeado del personal de RP y guardias de seguridad, las mujeres, histéricas gritaban “Debería estar en la cárcel” al tiempo que hacían gestos frenéticos en dirección a Gollum. Los guardias de seguridad lucían anonadados, y mientras las mujeres de RP discutían lo sucedido con los guardias al borde un colapso, les digo que no pueden pretender meter a alguien en la cárcel por expresar su opinión. En el peor de los casos, sáquenlo de la sala y ya. La mujer me replica que sí, que Gollum debe estar encarcelado porque “no sabemos si tenía una bomba” y me decía que yo no sabía la seriedad de esto, pues “no eres americano”. “Recuerda Virginia Tech, recuerda Columbine”, gritaba sin cesar, antes de volver a solicitar que encarcelaran a Gollum y llamasen a la policía, sin dejar de decir “Bomba”, “Arma”, “Virginia”, “Terrorista” y “Columbine”. Finalmente le dije que no entendía cómo en el “país más libre del mundo” se encarcelara a la gente por sus opiniones y que ella se comportaba como un funcionario gubernamental de la Rusia estalinista. Suerte que las miradas no matan, de otro modo no estaría escribiendo estas líneas. Finalmente llegó la policía y dejó ir a Gollum, luego de amonestarlo. Si el pobre desequilibrado nos tenía manía a los H+, ahora nos debe odiar aún más. Lo que no piensan las organizadoras, seres de vacuidad proverbial y paranoia patológica es que si por ellas fueran le joderían la vida a alguien por meses y hasta años por pensar distinto, que una vida previamente desequilibrada y encima rota por la intolerancia es leña adicional para el fuego de esos “otros” que tanto temen. Que muchas veces por gente como ellas y sus actitudes sectarias y superficiales poco a poco se va corroyendo el tejido mental de individuos ya dañados y que en lugar de recibir ayuda y apoyo reciben este tipo de trato de gente que se supone normal.


En el aeropuerto de Minneapolis, antes de llegar se leían carteles que indicaban que estábamos en “Alerta Naranja”, y al entrar al aeropuerto propiamente dicho se veía en muchas partes la advertencia. Luego de una fila un poco más lenta de lo usual, me toca ser revisado junto con mi equipaje de mano. El guardia de la TSA me mira con una expresión sumamente desagradable al enterarse que soy venezolano. No todo era paranoia, otros guardias reían y hacían bromas justo al lado. Pero la tensión subyacente era sumamente notoria.


En el resto del viaje no tuve otras experiencias similares, si consideramos normal las revisiones ridículas, el quitarse los zapatos para entrar en el avión y la restricción a los líquidos, (que violé dos veces, sin querer, en ninguna fui atrapado). Sin embargo, las restricciones no se aplican a las latas de atún, al parecer.


En cualquier caso, en EEUU tienen una obsesión grave con la seguridad y pagan un precio mental muy alto por el derecho universal a portar armas. Y sin embargo, me pregunto hasta qué punto tal miedo a las armas es razonable en una sociedad como esa, si aquí en Venezuela tenemos tasas de homicidio muchísimo mayores y no tenemos tal paranoia, aunque vivamos detrás de muros y rejas. Después de todo son quienes están a favor de tal derecho quienes dicen “una sociedad armada es una sociedad cortés”, adagio que no se cumple en EEUU en todos los casos y en algunos otros parece funcionar a la inversa. Una sociedad armada se vuelve una sociedad descortés y asustada, pareciera ser la versión correcta del adagio.


Little Miss Sunshine Dance Scene

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Si han visto ustedes el final de la película Little Miss Sunshine tendrán entonces ustedes una versión aproximada de lo que sucedió aquella noche en Chicago, de cuando por pensar y actuar distinto se pretende callar y reprimir, aunque en este caso fuese menos tierno y divertido y mucho más atemorizante.

8 comments:

Juan RRR said...

Curiosamente es un país (creo que más que un país, una idosincracia que reune una serie de individuos que comparten un gobierno federal) lleno de contradicciones; puedes conseguir desde religiosos radicales extremistas que crean cosas como ese Museo de la Creación hasta decisiones de la Corte Suprema que permiten quemar la bandera por un derecho que la misma bandera otorga, desde estados donde se permite el aborto y los matrimonios homosexuales hasta otros estados donde se estudia multar a quien lleve los pantalones caidos mostrando los interiores en público y donde puedes ir a la guerra por ser mayor de 18 años pero no puedes beber alcohol hasta tener 21.

Lo admirable es que parece que ese mezclote les ha funcionado convirtiéndolos en lo que son actualmente, lo que no estoy muy seguro es cuanto tiempo pueden soportar tanta bipolaridad social sin explotar o derrumbarse.

Aquí estamos, esperando próximas entregas.

Juan RRR said...

Adenda:
¿La Rebelión de Atlas no es el libro de Rand?

No lo he leído, de esta mujer solo El Manantial y, bueno, se pone ladilla tanta oda a la superación personal, lo leí con 15 años y nunca entendí esa relación sadomasoquistas de los protagonistas.

Guido said...

JRRR:

La novela era esta: http://es.wikipedia.org/wiki/%C2%A1Vivir%21

Y lo que más me sorprendió es que la paranoia parecía universal e independiente del nivel educativo y económico. En lugares tan dispares como California del Sur, del norte, Chicago y Philadelphia vi lo mismo, a distinta escala, claro y ningún caso tan dramático como para merecer ponerse por escrito (Aunque quizás deba relatar mi experiencia con los sandwiches de carne y queso). Esas mujeres no eran fundamentalistas cristianas de Wisconsin, se supone que eran mujeres sofisticadas y de mundo y mira tú. Incluso en Google, entre los asistentes, vi algo de ese provincianismo y paranoia, sin excluir reputados autores de CF.

Sin duda que EEUU es una fusión de cosas muy dispares, pero esa reputación de "país más libre del mundo" es totalmente injustificada. Ciertas partes son en efecto, muy liberales, pero no el conjunto. Eso sí, no deja de ser admirable la cohesión que demuestran (y el patriotismo necio y extremo, tema de otra crónica) y como bien dices, los resultados de sus aacciones, pero la verdad los veo mal tal y como están las cosas ahora. Si siguen como van entre India , China y Europa se los van a comer a pedacitos, por más armas que tengan.

Y sí, nosotros podríamos aprender mucho (lo bueno) del patriotismo cohesivo, si nos ponemos maquiavélicos, en lugar del patriotismo sufrido de la culpa la tienen los demás al que somos adictos aquí.

Juan RRR said...

Y otro

Creo que hasta yo estaría paranoíco (supongo que es el equivalente venezolano a caminar en calles solas mirando hacia atrás o el de no contestar el celular en Sabana Grande)

Guido said...

Sigo sin estar de acuerdo. Allá la tasa de asesinatos es mucho menor que acá, así sean a veces más espeluznantes. Y, encima, cuando pasó lo que pasó, ya se sabía que no había ni bombas ni armas. Y aún así insistían en que Gollum fuese puesto en la cárcel. A mi la verdad mandar a alguien a la cárcel por los miedos de otro me parece demasiado similar a la URSS.

Juan RRR said...

Estaré yo justificando el arresto de Gollum...para nada.

Mi punto es que pueden haber una tasa de homicidios menor que en Vnezuela (lo que no es dificil ya que estamos entre los primeros) pero acá nunca ves a un adolescente loco explotar y llevarse por el pico a 20 compañeros y profesores para luego suicidarse.

El problema no es la violencia continua, son esas explosiones, y son esos extremos los que tienen a esa gente paranoica. La mujer tiene razón, no entiendes porque no eres gringo, si fueras gringo tambien estarías temeroso de Gollum.

Juan RRR said...

Te parece mal el arresto de Gollum porque desde tu esquema mental esa violencia que el manifesto no es excesiva, su locura es equiparable a la de cualquier recogelata que te pide 100 bolos para comprar piedra, en tu experiencia vivida, constructura de tu circunstancia, a "eso" no se le puede llamar violencia, violencia es que te peguen un tiro por un par de zapatos y no alguien que quiere poner fin a su vida sino que piensa que esa vida, vivida así, es correcta.

Por eso ellos están paranoícos contra las explosiones de violencia (comolas que tumban edificios) y tu estás acostumbrado a vivir entre a violencia.

Nosesimeplico

Guido said...

Te entiendo, Raffo. Lo que para uno son estupideces ellos lo magnifican. Pero aún así, por probabilidad no es muy frecuente. No creo que si fuese gringo fuese paranoico, no todos lo son y me parezco más a los que no lo son, me parece a mi. Y la mayoría no lo estaba, tampoco es que la mayoría era gente muy normal, claro. Pero, la cosa es que los que lo estaban estaban tan asustados que eran capaces de joderle la vida por completo a alguien totalmente inocente, que sólo era culpable de disensión. Va más allá del sentir miedo.